Hoy cierro un ciclo de mi carrera en la SAC. La presidencia fue una oportunidad que acepté con humildad y responsabilidad, y me permitió intentar devolver algo de todo lo que recibí de esta organización única. Nuestra sociedad avanza con ética y con un compromiso claro hacia la mejoría de la salud cardiovascular de la población. Esta última carta como presidente busca generar una memoria institucional de nuestra labor y, al mismo tiempo, trazar un rumbo para quienes continúen esta tarea.

SOBRE LA SAC: MISIÓN Y PROPÓSITO

La SAC existe para promover la excelencia en cardiología en Argentina: formar profesionales competentes, generar y adaptar guías a nuestra realidad y abogar por políticas de salud que faciliten el acceso a una atención de calidad. Nuestra misión se sustenta en la educación, la investigación, la calidad clínica y la defensa de la salud cardiovascular como derecho de todos los argentinos. La visión que nos guía es un sistema de salud que combine evidencia, innovación y solidaridad regional para reducir la carga de la enfermedad cardíaca.

El objetivo trazado para este año fue adaptar y profesionalizar nuestra organización para garantizar su sostenibilidad y maximizar el impacto de sus acciones, evitando personalismos que puedan conducir a errores que pongan en riesgo esa misión y visión, así como su sustentabilidad. Por ello, trabajamos en acuerdos y temas estratégicos tras varias reuniones con los líderes que me sucederán en los próximos tres años. Desarrollamos un plan estratégico que contempla todos los aspectos de la organización en el contexto actual.

Gobernanza y ética

  • Fortalecimos las prácticas de transparencia, rendición de cuentas y manejo de conflictos de interés, con comités activos y reportes regulares a la membresía.

Educación y formación

  • Desarrollamos las bases legales, organizativas e institucionales para el Instituto Universitario SAC, que hoy denominamos Instituto de Educación Continua SAC y en el futuro Instituto Universitario SAC

  • Impulsamos el crecimiento de congresos regionales y nacionales; sincronizamos las acciones de los consejos con los distritos de todo el país; organizamos simposios en distintas provincias y en países limítrofes; e incluimos a médicos, enfermeros y técnicos.

  • Actualizamos programas educativos y guías clínicas adaptadas a nuestra realidad; ampliamos la educación médica continua con un enfoque práctico regional y abarcando todo el espectro de recursos humanos del sistema de salud.

  • Priorizamos nuestra querida revista RAC, de la cual venimos, para la educación y la investigación, con inversión en asesorías y en recursos humanos capacitados.

Investigación y datos

  • Profesionalizamos y abrimos el área de investigación a todo el país para generar registros participativos y representativos de la realidad nacional.

  • Brindamos asesoramiento y promovimos la investigación de calidad entre todos los miembros de la SAC.

Calidad y estándares

  • Promovimos la implementación de herramientas de práctica clínica basada en evidencia, con esfuerzos para estandarizar procedimientos y mejorar los resultados en los pacientes.

Colaboraciones y abogacía

  • Fortalecimos alianzas con hospitales, universidades y otras sociedades científicas, a nivel nacional e internacional, e incidimos en políticas de salud que benefician a pacientes y comunidades. El foro que desarrollamos junto a 23 sociedades troncales e históricas de la medicina argentina se convirtió no solo en una herramienta útil para un diagnósticos de la realidad del sistema de salud y recurso humano, sino también en una usina de ideas y propuestas para mejorar transversalmente el sistema de salud del cual somos todos parte.

Representatividad y diversidad

  • Incorporamos voces de distintas regiones, generaciones y especialidades dentro de la cardiología, con mecanismos de participación más abiertos.

Comunicación y memoria institucional

  • Consolidamos canales de información claros y accesibles, y una memoria de proyectos y lecciones aprendidas para futuras gestiones.

Comunicación e Innovación tecnológica

  • Iniciamos procesos para mejorar plataformas digitales, herramientas de recopilación de datos y la comunicación efectiva con socios y pacientes con el área de comunicación global.

Inversión en infraestructura

  • Realizamos una puesta de valor del edificio central intentando preservar su historia e iniciamos reformas para la habilitación de Instituto Universitario de la SAC, el museo SAC y la fusión edilicia con la Fundación Cardiológica Argentina, tal como se pactó con sus autoridades.

Sucesión y legado

  • Preparamos a la próxima generación de líderes mediante mentoría, transferencia de conocimiento y planes de continuidad de proyectos estratégicos. Para ello, se creó el área de Miembros SAC, que inició capacitaciones y talleres de liderazgo.

DESAFÍOS Y MIRADA AL FUTURO

El sistema de salud argentino atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia y enfrenta grandes desafíos:

  • Heterogeneidad del país: diferencias geográficas, culturales y de fragmentación del sistema de salud, que influyen en la implementación de guías y programas.

  • Sostenibilidad: asegurar recursos para proyectos a largo plazo, mantener la calidad educativa y sostener iniciativas de investigación ante presupuestos variables.

  • Implementación de innovaciones: adopción de nuevas terapias, tecnologías y herramientas que requiere tiempo, evidencia y capacitación.

  • Alcance y equidad: garantizar que los beneficios de la cardiología moderna lleguen a regiones con menor acceso y a poblaciones vulnerables.

  • Medición de impacto: definir indicadores claros de éxito y evaluarlos periódicamente para demostrar el valor de las iniciativas.

Mi aspiración es que la SAC siga siendo un motor de innovación responsable, que mantenga la integridad científica como guía y permanezca cercana a las necesidades de los pacientes. El plan estratégico es una herramienta central para garantizar la continuidad.

Expreso mi profunda gratitud a los colegas que compartieron este camino, a todos los miembros de la SAC de cada rincón del país y de las diferentes áreas, consejos y distritos de la institución.

También quiero reconocer el invaluable trabajo del staff de SAC, el cual se adaptó a una dinámica de trabajo muy exigente y nuevos parámetros de acción.

Por último, sin el enorme compromiso y espíritu de trabajo en equipo de la Mesa Directiva, nada se podría haber logrado; todas las decisiones fueron tomadas desde la discusión responsable y la dedicación de muchas horas de trabajo.

Invito a cada miembro a seguir participando con entusiasmo, rigor y empatía. La SAC vive del compromiso colectivo: continuemos promoviendo la investigación de calidad, la educación continua y la defensa de la salud cardiovascular como derecho universal.

Pablo Stutzbach MTSAC ORCID logo
Presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología