La insuficiencia cardíaca (IC) es un síndrome clínico causado por una alteración estructural y/o funcional del corazón, que se caracteriza por la evidencia objetiva de congestión o insuficiente perfusión tisular, asociado péptidos natriuréticos elevados. (1,2,3) Presenta una incidencia y prevalencia crecientes, en relación con el aumento de la expectativa de vida y la expansión de los factores de riesgo cardiovascular en la población mundial, generando elevados costos directos e indirectos en los sistemas de salud consecuencia de las progresivas internaciones por descompensación de la enfermedad. (1,2,3)
En este sentido, se vuelve mandatorio describir las características clínicas, demográficas y socioeconómicas principales de los pacientes con IC, las herramientas diagnosticas disponibles y los tratamientos efectuados, a fin de mejorar el manejo de esta entidad en nuestra práctica diaria. Conocer a nuestros pacientes que presentan IC es imperioso desde el punto de vista sanitario.
En el registro denominado SEPE-HF (Santa Cruz epidemiology and research on heart failure) se ha procurado describir aspectos epidemiológicos y del manejo médico de los pacientes internados por IC en diferentes centros hospitalarios de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), una de las más importantes del país y por ende con un gran volumen de pacientes en seguimiento. (4)
En primer lugar, se debe destacar que la mayoría de las características descriptas en relación con los factores de riesgo, el manejo clínico y la mortalidad son similares a otros registros de la región, destacando la creciente prevalencia de IC con fracción de eyección preservada y la alta carga de diabetes mellitus y fibrilación auricular. (5)
En esta cohorte, la miocardiopatía chagásica es una de las principales etiologías en pacientes con IC mayores de 50 años, superando a la isquémica y a la valvular. Esto claramente se relaciona con su distribución geográfica, la cronicidad de la enfermedad, y el elevado índice de infestación poblacional en años previos. Estos pacientes presentan frecuentes internaciones por congestión o complicaciones arrítmicas y peor pronóstico, lo cual remarca la necesidad de realizar estudios que evalúen el comportamiento de la IC en pacientes con enfermedad de Chagas. (3)
Asimismo, se destaca que se efectuó un ecocardiograma en la internación solo al 75 % de los pacientes ingresados, lo que podría estar relacionado a la no disponibilidad de este recurso en algunos centros. Debemos, por tanto, seguir profundizando en el conocimiento de las dificultades de los sistemas de salud en nuestra región y cómo crear posibles soluciones.
En cuanto al abordaje terapéutico, este registro resalta la oportunidad que representan las internaciones para optimizar todo el espectro del tratamiento ambulatorio, tanto los fármacos específicos para la IC como las medidas higiénico-dietéticas y la vacunación, a fin de evitar nuevas descompensaciones. (1,2,3)
Los registros de IC, como el ARGEN-IC y el SEPE-HF, resultan verdaderos estímulos para realizar nuevos estudios poblacionales que permitan comprender cómo se comporta esta enfermedad en nuestra región. (4,5)
