El 10 de junio del 2025, el Dr. Roberto Lang, un destacado líder a nivel internacional en el ámbito de la ecocardiografía, falleció tras una corta enfermedad. Sus logros y aportes han dejado una huella perdurable en la atención cardiológica en todo el mundo. Su partida representa una pérdida irreparable para toda su familia, para los numerosos amigos que cosechó en sus 73 años de existencia y para toda la comunidad cardiológica que lo consideraba un verdadero maestro. Siempre estuvo dispuesto a ofrecer su apoyo para quienes lo necesitaban; su ausencia es enorme para quienes tuvimos el privilegio de conocerlo y respetarlo. Las contribuciones del Dr. Roberto Lang a la ciencia son incalculables: fue Director de los Laboratorios de Imágenes Cardíacas No Invasivas en la Universidad de Chicago y Profesor de Medicina y Radiología en la misma institución. Publicó más de 720 artículos sobre imágenes cardíacas y fisiología, escribió más de 120 capítulos de libros y editó 12 libros a lo largo de su extensa carrera. Perteneció al Board de las principales revistas cardiológicas del mundo. Muchos de nosotros compartimos con él momentos inolvidables: recordamos con cariño sus participaciones en los congresos de Martín Ángel García Fernández participando de las Eco Wars con un toque de humor y sin temor al ridículo luciendo los más inesperados disfraces. No puedo dejar de mencionar aquella entrevista íntima en el curso de Martín Lombardero en la Rosa Negra, allá por el año 2017, donde compartió anécdotas de sus años de estudiante en la UBA y su repentina partida hacia Israel en el año 1977. Durante su presidencia de la ASE (American Society of Echocardiography) en el año 2010 fue el gran impulsor para que Buenos Aires se convirtiera en la primera sede del Summit Mundial de Sociedades, evento que resultó ser un rotundo éxito en el año 2011.
Junto al Dr. Salvador Spina tuvimos la posibilidad de compartir con él las mesas examinadoras de la NBE (National Board of Echocardiography) y SISIAC (Sociedad de Imágenes Cardiovasculares de la Sociedad Interamericana de Cardiología) en los últimos 8 años. Su ausencia se sentirá profundamente.
No le agradaba que lo llamaran Bobby, Robbie o Robert, él era Roberto, argentino en su corazón de 4 dimensiones. ¡Sus conferencias en Latinoamérica solían concluir con un enérgico “Viva Argentina!”.
Roberto Lang, un innovador sin par, marcó un hito en el ámbito del ultrasonido al introducir el eco 3 D tranesofágico en tiempo real, ofreciendo imágenes de altísima calidad. En el año 2006 realizó el primer estudio en el mundo con esta técnica, la cual transformó radicalmente la evaluación de las estructuras cardiacas. Su constante investigación en este campo cambió para siempre el enfoque de la ecocardiografia.
Era un visionario para su época: sus conferencias sobre imágenes holográficas, realidad virtual e inteligencia artificial eran espectaculares; no sólo anticipaba el futuro, sino que también lo creaba.
Reconocido como un maestro en todos los rincones del mundo por su profunda dedicación a la educación, participaba en todos los cursos, congresos, mesas redondas, simposios y talleres a los que era invitado; jamás faltó a una reunión, con la excepción de cuando nacieron sus dos nietos.
Se mantuvo anclado por 40 años en la misma ciudad de Chicago donde, junto a su esposa Lily -a la que conoció en Buenos Aires- crió a sus hijos el Dr. Gabriel Lang, gastroenterólogo, y a su hija Daniella, psicóloga.
Se destacó no sólo como científico excepcional, sino aún más por su calidad humana, Siempre encontraba el momento adecuado para compartir su conocimiento y su pasión por las imágenes con una generosidad y empatía que rara vez se ve en los grandes científicos.
En el ámbito profesional, dejó un legado inmenso en el mundo de la ecocardiografía. Pero en el plano humano, el impacto fue aún más profundo; era un hombre que inspiraba, guiaba, y amaba intensamente a su familia, que hacía reír, y que supo mantener la humildad a pesar de los reconocimientos y distinciones que recibió como uno de los más grandes exponentes de la cardiología contemporánea.
Fue una persona excepcional. Aquellos de nosotros que tuvimos el privilegio de compartir tantas horas junto a Roberto echaremos de menos sus gestos de bondad, su gran inteligencia, su generosidad, su respeto hacia el otro y su visión humanística de la medicina, nunca opacada por la avanzada tecnología que dominaba.
A lo largo de su vida presenció y participó en todo el desarrollo de la Ecocardiografía, desde los comienzos del Modo M hasta las imágenes 4D automatizadas, la realidad virtual y la Inteligencia Artificial aplicada al ultrasonido. Defendió con fervor los avances más sofisticados de las nuevas tecnologías y de la Inteligencia Artificial en la práctica médica diaria.
Solía decir que nada será igual desde la llegada de la Inteligencia Artificial a la medicina y que las nuevas generaciones de estudiantes necesitarán una educación completamente diferente. Predijo que aquellos que no la adopten en los próximos años serán considerados como dinosaurios. No obstante, nunca dejó de plantear los dilemas morales y éticos de su mal uso.
Lo recordaremos como el faro que iluminó el camino de todo aquel que se le acercaba.
Su ausencia deja un enorme vacío; hemos perdido un gran científico, un amigo, un hermano, un ser humano excepcional que se diferenciaba de la mayoría.
Querido Roberto: que tu sonrisa siga iluminándonos, porque sabemos que lo mejor de nosotros te lo debemos a ti.
Roberto Lang se ha transformado en una leyenda y estoy convencido que su legado vivirá eternamente en los miles de corazones que ha tocado.
