ARTÍCULO ORIGINAL
Determinantes
no convencionales de la salud cardiovascular de la mujer en Latinoamérica
Non-conventional Determinants of Cardiovascular Health
in Latin American Women
Alejandra Avalos Oddi1, Verónica Lía Crosa1, MTSAC, Silvina
Verdugo1, María Romera1, Ivana Patiño1, Yanina Castillo
Costa2, MTSAC,
Heraldo D’imperio2, MTSAC,
Bibiana Rubilar1, MTSAC
1
Área
Corazón y Mujer ¨Dra. Liliana Grinfeld” de la
Sociedad Argentina De Cardiología, Buenos Aires, Argentina.
2
Área
de Investigación de la Sociedad Argentina De Cardiología, Buenos Aires,
Argentina.
Dirección para correspondencia: Alejandra Ávalos
Oddi. E-mail: investigación@sac.org.ar
Rev Argent Cardiol 2023;91:263-277. http://dx.doi.org/10.7775/rac.es.v91.i4.20647
RESUMEN
Introducción: Más allá de los factores
de riesgo (FR) tradicionales, hay determinantes no convencionales (DnoC) de la salud cardiovascular (CV) que operan en las
mujeres como factores de riesgo adicional. Es por ello necesario explorarlos y
establecer su prevalencia y vínculo con el género femenino.
Objetivo: conocer la prevalencia de
los DnoC socioeconómicos (SE) y psicosociales (PS) y
su impacto en la salud CV de la mujer en Latinoamérica (LATAM).
Material
y métodos: estudio
observacional, de corte transversal realizado a través de una encuesta anónima
en mujeres de LATAM entre mayo y junio de 2022. Se recabaron datos sobre DnoC (SE y PS), FR convencionales y enfermedad cardiovascular
(ECV).
Resultados: participaron 4915 mujeres
con edad media de 49 ± 13 años. El 49,6% residía en Argentina, el 55,8% en
grandes ciudades, el 94,4% declaró acceso adecuado a la salud y el 89% tuvo
acceso a algún nivel de educación. Si bien el 79,9% expresó tener trabajo
remunerado, más de la mitad refirió percibir un salario no acorde (59,5%) y una
exposición a la violencia en el ámbito laboral (26,7%). Los determinantes PS
más prevalentes fueron el bajo a moderado nivel de satisfacción (68,3%), la
ansiedad o irritabilidad (51,9%), el desinterés, los pensamientos negativos o
la infelicidad (41,7%). El grupo de edad mayor de 45 años se asoció
significativamente a más sobrepeso, obesidad, desempleo y violencia laboral.
En
el análisis multivariado se encontró asociación independiente con ECV para el
trastorno del sueño (OR 1,7; p = 0,001), residir en una ciudad de baja densidad
poblacional (OR 0,5; p <0,001), la violencia laboral (OR 1,8; p = 0,001), la
ansiedad (OR 1,5; p = 0,001) y al haber padecido complicaciones del embarazo
(OR 1,6; p = 0,022).
Conclusión: se demostró una
importante prevalencia de factores PS y SE que impactan en la salud CV de las
mujeres en LATAM. Variables como la violencia laboral, la ansiedad o la
irritabilidad, residir en ciudades de baja densidad poblacional, así como los
trastornos del sueño y complicaciones del embarazo se asociaron de forma
independiente con la ECV. Esta encuesta muestra el impacto de los DnoC SE y PS en la carga cardiometabólica
(CCM) y la salud CV de las mujeres en LATAM, principalmente en aquellas
mayores de 45 años.
Palabras
clave: Enfermedades Cardiovasculares - Mujeres
- Latinoamérica - Factores de Riesgo - Factores Psicosociales - Factores
Socioeconómicos
ABSTRACT
Background: Besides traditional risk factors (RF), non-conventional determinants
(NCD) of cardiovascular (CV) health are additional risk factors in women.
Therefore, they should be explored to establish their prevalence and
association with the female gender.
Objective: The aim of this study is to know the prevalence of socioeconomic (SE)
and psychosocial (PS) factors as NCD in CV health in Latin American (LATAM)
women.
Methods: We conducted an observational, cross-sectional study using an anonymous
survey distributed among LATAM women between May and June 2022. The information
gathered included SE and PS NCD, traditional RF and cardiovascular disease
(CVD).
Results: A total of 4915 women participated; mean age was 49 ± 13 years. Most
respondents (49.6%) lived in Argentina, 55.8% in large cities; 94.4% reported
adequate access to healthcare services and 89% had access to some level of
education. Although 79.9% had a paid job, more than half reported their salary
was not commensurate (59.5%) and 26.7% reported exposure to violence at the
workplace. The most prevalent PS factors were low to moderate level of
satisfaction (68.3%), anxiety or irritability (51.9%), apathy, negative
thoughts, or unhappiness (41.7%). Age >45 years was significantly associated
with overweight, obesity, unemployment, and violence at the workplace.
On multivariate analysis, sleep disorders (OR 1.7; p =
0.001), living in a city with low population density (OR 0.5; p <0.001),
violence at the workplace (OR 1.8; p = 0.001), anxiety (OR 1.5; p = 0.001) and
a history of pregnancy complications (OR 1.6; p = 0.022) were independently
associated with CVD.
Conclusion: The prevalence of PS and SE factors affecting the CV health of LATAM
women was significant. Variables such as violence at the workplace, anxiety, or
irritability, living in cities with low population density, sleep disorders and
pregnancy complications were independently associated with CVD. This survey
shows the impact of SE and PS factors as NCD on the cardiometabolic
burden and CV health of women in LATAM, mainly in those > 45 years.
Key words: Cardiovascular Diseases - Women - Latin America - Risk Factors -
Psychosocial Factors - Socioeconomic Factors
Recibido:
15/05/2023
Aceptado:
18/07/2023
INTRODUCCIÓN
Resulta
reduccionista limitar las diferencias entre hombres y mujeres al plano
exclusivamente biológico, ya que existen entre ambos géneros diferencias en el plano
emocional y sociocultural. En la esfera emocional y psíquica, la mujer no solo
se encuentra atravesada por variaciones hormonales a lo largo de su vida, sino
también por la complejidad de sus funciones neurocognitivas,
moldeada por la cultura de las distintas sociedades a lo largo de la historia. (1)
Pertenecer
a determinados grupos sociodemográficos puede ser un aditivo con respecto a los
efectos adversos sobre la salud; muchos de estos grupos no están debidamente
representados en los estudios aleatorizados u observacionales. Entre los
factores que contribuyen a esta realidad, se encuentran las dificultades en el
acceso a la atención médica, el bajo ingreso per cápita, el nivel educativo, la
asignación de múltiples tareas y roles, y la violencia de género. La subrepresentación de la mujer en los ensayos clínicos
contribuye a la falta de evidencia del impacto que tiene en ella la enfermedad
cardiovascular (ECV). Esto podría explicar en parte por qué la ECV continúa
afectando de manera desproporcionada a las mujeres, tanto en las afecciones que
comparten con el hombre como también en patologías que son en ellas más
prevalentes, como el accidente cerebrovascular (ACV), la insuficiencia cardíaca
(IC) con fracción de eyección ventricular izquierda conservada y el infarto de
miocardio (IM) con arterias coronarias normales. (2)
La
Organización Panamericana de la Salud (OPS) afirma que el 80% de las muertes
por ECV en el mundo tienen lugar especialmente en los países cuya población es
de ingresos bajos y medios y acota que la incidencia es igual en hombres y
mujeres. (3)
La
pobreza y la esfera psicosocial resultante afectan más a las mujeres, con
mayores probabilidades de tener un ataque cardiaco que sus pares masculinos. (4-8)
La población que vive en situación de pobreza y marginalidad está expuesta en
mayor medida a sufrir ECV y entre esta población la más propensa a dichos
episodios es la de las mujeres. (4)
En
Latinoamérica las condiciones socioeconómicas desfavorables impactan
mayoritariamente en el género femenino; afectan su calidad de vida, la
posibilidad de acceder a una vivienda digna, alimentación balanceada o a
ejercicios físicos programados, ello unido a un pobre acceso a la educación
desde la niñez, con necesidades básicas insatisfechas. (9)
Hoy
disponemos de evidencia acerca del impacto de los estímulos estresantes, como
el estrés agudo-crónico, el complejo ira-hostilidad, la depresión, el
agotamiento vital, la ansiedad, la violencia de género doméstica y laboral. El
bajo nivel sociocultural, económico y demográfico, e incluso los factores de
exposición medioambiental nocivos, están asociados a mayor riesgo de enfermarse
física y mentalmente. (4,10,11-19)
Hay otros contaminantes que tienen un rol en la generación de enfermedad como
el ozono troposférico, el dióxido de nitrógeno y los compuestos orgánicos
volátiles. Más del 90% de la población mundial vive en lugares donde los
niveles de sustancias tóxicas recomendados por la Organización Mundial de la
Salud están excedidos. Los efectos de la polución ambiental están asociados a
grandes centros urbanos, zonas fabriles y con intenso tráfico. A esto debemos
sumar la contaminación del aire “puertas adentro” que afecta principalmente a
la población de los países con bajos a medianos ingresos, que aún cocina y calefacciona su hogar con leña o carbón. (10,11)
Todos estos factores operan de manera diferente según el género, como puede
observase en los síndromes coronarios, la isquemia sin lesiones coronarias
significativas (MINOCA/INOCA), el síndrome de Takotsubo
y el síndrome X. Estos últimos no están asociados a factores de riesgo
tradicionales y los perfiles psicológicos y sociodemográficos adversos parecen
jugar un rol determinante. Hoy se sabe que estos cuadros tienen una evolución
menos benigna de lo que se pensaba hace un tiempo. (20,21)
En
este contexto, resulta necesario aplicar un enfoque de género que transversalice estudios, investigaciones y la práctica
médica. La desatención al respecto constituye un sesgo o brecha de género que
ha incidido negativamente en los diagnósticos y pronósticos de una enfermedad
catalogada como silenciosa en las mujeres, cuando en realidad se la ha invisibilizado o ignorado. (22)
OBJETIVO
Conocer
la prevalencia de los DnoC SE y PS y su impacto en
la salud cardiovascular en una población de mujeres en LATAM.
MATERIAL
Y MÉTODOS
Se
trata de un estudio observacional, de corte transversal, realizado a través de
una encuesta con preguntas cerradas y anónima desarrollada en REDCap y de participación voluntaria. Se distribuyó en
mujeres mayores de 18 años, durante los meses de mayo y junio del año 2022, a
través de las redes sociales (WhatsApp, correo electrónico, Facebook y otras)
de los miembros y referentes distritales del Área Corazón y Mujer de la
Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) en diferentes regiones geográficas de
la República Argentina. Con la participación del Consejo de Cardiopatía en la
Mujer de la Sociedad Sudamericana e Interamericana de Cardiología (SSC-SIAC) se
logró la difusión en diferentes países de LATAM. La encuesta está publicada en
el anexo. Las preguntas se refirieron a la esfera psicosocial personal y
laboral, violencia de género (23)
y factores de riesgo convencionales y ECV.
Análisis
estadístico
Se
dividió a la población en dos grupos: el primero consistía en individuos de una
edad menor o igual a 45 años y el segundo mayor que 45 años para explorar
diferencias en las variables principales en dos generaciones diferentes; se
tuvo presente para definir el punto de corte la edad promedio de inicio de
transición a la menopausia (OMS), en que comienzan los cambios cardiometabólicos asociados al hipoestrogenismo
(Figura 1).
Por otro lado, se exploró la relación de los factores no convencionales con los
convencionales.
Fig. 1.
Proporción de participantes de los distintos países de Latinoamérica
Las
variables cualitativas se presentan como frecuencias y porcentajes. Para la
descripción de las variables cuantitativas, se utilizó la media ± la desviación
estándar (DE) o la mediana y el rango intercuartílico
(RIC 25‑75), según su distribución.
El
análisis de las variables discretas se realizó mediante la prueba de chi cuadrado o la prueba de Fisher, según correspondiera, y
el de las variables continuas con la prueba de t o la prueba de Mann Whitney;
y, en el caso de 3 o más grupos, con ANOVA o Kruskall
Wallis, según correspondiera. Se consideró significativo un valor de p
<0,05.
El
análisis se realizó con el software estadístico R.
Consideraciones
éticas
El
comité de ética de la Sociedad Argentina de Cardiología aprobó la encuesta.
Dadas las características del formato se prescindió de consentimiento informado.
RESULTADOS
Participaron
4915 mujeres. La media de edad fue de 49 ± 13 años.
Catorce
mujeres (0,3%) identificaron que pertenecían a la comunidad LGTBIQ+ (lesbiana,
gay, trans, bisexual, intersexual y queer; el signo + hace referencia al resto de diversidades
sexuales y de género).
El
49,6% residían en Argentina, el 15,5% en Uruguay, el 4,3% en Chile y el 3,8% en
Perú, entre otros. (Figura
1)
El
55,8% de las encuestadas refirió que vive en grandes ciudades y el 10,5% en pueblos.
El 94,4% informó un rápido y buen acceso a los servicios de salud,
principalmente privados (83,6%). La menor densidad poblacional (menos de 500
mil habitantes) se asoció con un mayor índice de masa corporal, IMC, (26 vs. 25
kg/m2;
p= 0,002) y ECV (9% vs. 5%; p=0,046).
La
mayoría de las encuestadas cuentan con los servicios básicos, como red pública
de agua corriente (90,2%), electricidad (97,9%) y desagüe (82,5%); el gas de
red pública es el servicio de menor acceso (57%).
Fue
mayor la condición de casadas o en pareja (65,3%) y el de convivencia con
pareja o hijos (66,9%). Las que refirieron estar sin pareja tuvieron más
frecuentemente hipertensión arterial, HTA, (24% vs. 20%; p=0,002) y exposición
al tabaquismo (13% vs. 9%; p <0,001).
El
89% tuvo acceso a algún nivel de educación y el 4,1% no completó el nivel
educativo obligatorio. (24)
El nivel educativo menor a secundario completo se asoció de manera significativa
con HTA (30% vs. 2%), diabetes, DBT, (9% vs. 5%) y ECV (10% vs. 5%), en todos
los casos con p <0,001.
El
79,9% mencionó tener trabajo remunerado, la mitad profesionales (51,2%) y
mayoritariamente en relación de dependencia (68,7%). El 45% declaró trabajar
más de 44 horas semanales, principalmente menores de 45 años (51% vs 40%;
p<0,001), considerando excesiva la carga laboral (38,7%) y compromiso de su
salud física y emocional (85,7%). La variable “salario no acorde a la carga
laboral” (59,5 %) se asoció a HTA, mayor IMC y ECV, en todos los casos con
significación estadística. El 33,8% manifestó ausencia de equidad laboral en
cuanto a los puestos jerárquicos o la remuneración.
El
desempleo se asoció con HTA, DBT, tabaquismo (TBQ) y ECV (p <0,001).
Respecto
a la exposición a la violencia de género (violencia física, psicológica, sexual
e institucional basada en la orientación sexual o identidad de género, ONU)
ello ocurrió tanto en el ámbito laboral (26,7%), como en el doméstico (22,4%).
La violencia laboral se asoció con ECV (8% vs. 5%; p <0,001), mientras que
la violencia doméstica se asoció con dislipidemia,
DLP, (40,5% vs. 37%; p= 0,047), mayor IMC (26,4 vs. 25,7 kg/m2; p < 0,001) y más
TBQ (15% vs. 9%; p <0,001).
El
25,4% de las encuestadas refirió haber experimentado en algún momento de su
vida violencia o abuso sexual, asociados a mayor IMC (26,3 vs. 25,7 kg/m2; p
<0,001) y TBQ (13% vs. 9%; p <0,001).
Solo
el 31,7% refirió alto nivel de satisfacción en su vida personal. El bajo a
moderado nivel de satisfacción (68,3%) se asoció significativamente a mayor
carga cardiometabólica, con más DBT, DLP, mayor IMC,
TBQ y ECV. Un 19,8% declaró experimentar discriminación social, principalmente
por el aspecto físico; esta variable se asoció a mayor IMC (p <0,001), TBQ
(12% vs. 10%; p = 0,043) y ECV (9% vs. 5%; p <0,001).
Los
trastornos del ánimo (desinterés, pensamientos negativos o infelicidad) en las
últimas dos semanas (41,7%), se asociaron con más DLP (40% vs. 36%) y TBQ (13%
vs. 9%); la irritabilidad o la ansiedad (51,9%) con más TBQ, mayor IMC y mayor
presencia de ECV (7% vs. 5%; p <0,001). Por su parte, los trastornos del
sueño (57%), se asociaron a DLP (40% vs. 34%; y a ECV (7% vs. 4,5%),
p<0,001.
Respecto
de los FR convencionales, el 21,6% reconoció padecer HTA y tomar medicación
para su control. El 5,2% de las encuestadas se reconoció con diabetes; la
ocurrencia de tabaquismo actual fue del 10,4% y de extabaquismo
del 30%. La población transgénero presentó mayor
exposición al tabaquismo (p = 0,026).
Más
de la mitad de las encuestadas (54,1%) refirió valores de colesterol mayores
que 200 mg/dL, y el 48% un perímetro de cintura mayor
o igual a 88 cm.
El
46% tenía un IMC debajo de 25 kg/m2,
34% tenía sobrepeso (entre 25 y 30 Kg/m2), principalmente las
mayores de 45 años (36 % vs. 31 %; p < 0,001) y 20% tenía obesidad (IMC
>30 kg/m2),
más frecuente también en las mayores de 45 años (22 % vs. 17%; p < 0,001).
Menos
de la mitad (46,4%) de las mujeres encuestadas realizan al menos 150 minutos
por semana de ejercicio físico; el 63,9% mencionó tener poco o nulo tiempo para
realizar actividades de esparcimiento personal. El 58,8% refirió que no cumple
con una dieta equilibrada y saludable; el 9,5% consume más de 100 g semanales
de alcohol y el 5,3% consume drogas; ambas variables se asocian a mayor TBQ.
Con
respecto de los controles de salud, el 43,4% expresó realizar un chequeo
cardiológico anual y el 77,5% un control ginecológico anual.
El
6,6% refirió padecer enfermedad cardiovascular: arritmias (50,3%), enfermedad
coronaria (21,8%), insuficiencia cardíaca (21,5%), enfermedad cerebrovascular
(9,7%), enfermedad aórtica y de las arterias de los miembros inferiores (6,7%)
y enfermedad de las arterias renales (0,7%). Un 46,8% refirió angina de pecho,
el 35,5% antecedente de infarto de miocardio, el 30,6% angioplastia con o sin stent coronario y el 19,4% cirugía de
revascularización coronaria.
La
mitad (50,3%) declaró que consume algún tipo de medicamento en forma habitual.
Entre los fármacos más utilizados figuraron los antihipertensivos (34,6%), las
drogas hipolipemiantes (21,7%) y los ansiolíticos/
antidepresivos (25,2%).
Respecto
de la historia obstétrica, el 72,8% cursó al menos un embarazo y un15,6% de
ellas refirió una o más de las siguientes complicaciones: hipertensión arterial
(44,9%), parto prematuro (58,6%), aborto espontáneo (2,9%), interrupción
voluntaria (1,1%) y diabetes gestacional (16,9%). Las mujeres con historia
obstétrica adversa tuvieron más HTA (32% vs. 23%; p < 0,001), DBT (10% vs.
5%; p <0,001), mayor IMC (27 vs. 26 kg/m2; p <0,001) y ECV
actual (9% vs. 5%; p = 0,022).
El
44,4% consideró que la principal causa de muerte en la mujer es el cáncer, el
38,1% citó la ECV y el 14,4% el femicidio.
En
el análisis multivariado, presentaron asociación independiente con ECV el
trastorno del sueño (OR 1,7; p = 0,001), residir en una ciudad de baja densidad
poblacional (OR 0,5; p <0,001), padecerla violencia laboral (OR 1,8; p =
0,001), la ansiedad (OR 1,5; p = 0,001) y haber presentado complicaciones del
embarazo (OR 1,6; p = 0,022)
La
edad mayor que 45 años se asoció significativamente con más sobrepeso,
obesidad, desempleo y violencia laboral, mientras que la violencia sexual, la
mayor carga horaria laboral con salario acorde y el mayor nivel educativo se
relacionaron con una edad menor o igual a 45 años (Figura
2).
Fig. 2.
Factores significativos por edad
DISCUSIÓN
Esta
encuesta muestra el impacto de los determinantes PS y SE autorreferidos
en la carga cardiometabólica (CCM) y salud CV de las
mujeres en LATAM, principalmente en aquellas mayores de 45 años.
En
América Latina, la proporción de personas adultas con situación de sobrepeso y
obesidad aumentó significativamente en las últimas décadas (25)
y esta epidemia se extendió a los países de bajos y medianos ingresos. La
malnutrición en todas sus formas, tanto sobrepeso como obesidad y desnutrición,
se asocia a la pobreza. (26)
En la Argentina, la prevalencia del sobrepeso y la obesidad a lo largo de los
años muestra una tendencia claramente ascendente, particularmente en los grupos
en situación de mayor vulnerabilidad social. (27)
En
una cohorte multinacional sudamericana, se examinaron las variaciones en la
incidencia de ECV y las tasas de mortalidad, y se consideró en el análisis la
contribución de los factores de riesgo modificables al desarrollo de ECV y a la
incidencia de muerte por todas las causas. Esta últimas fue más alta en las
zonas rurales en comparación con las urbanas y el bajo nivel educativo se
presentó como el tercer factor de riesgo. (28)
No solo este último mostró su impacto; la exposición a una carga laboral
excesiva asociada a la disconformidad con la remuneración percibida en función
de la carga laboral, sumada a la inequidad operan como un factor de estrés
crónico que ocasiona la afectación de la salud mental y física (85,7%),
situación que se vio potenciada durante la pandemia de COVID‑19 (Argentina
alcanzó una prevalencia del 36,4% en depresión y ansiedad). (29,30).
Los trastornos del ánimo, como desinterés, pensamientos negativos o infelicidad
en las últimas dos semanas, así como la irritabilidad o ansiedad se asociaron
significativamente a mayor CCM y ECV.
En
2021 la American Heart Association,
AHA, publicó una declaración científica que relacionaba determinados factores
psicológicos positivos (p. ej., optimismo, sentido de propósito, felicidad) y
negativos (p. ej., estrés, depresión, ansiedad) a la salud y riesgo de ECV
respectivamente. (31)
La afectación emocional se considera un factor de riesgo asociado a mayor CCM y
ECV con alteraciones en la reactividad plaquetaria y mayor riesgo de enfermedad
coronaria, además de la mayor incidencia de depresión, ansiedad y suicidio. (32-34)
Por
su parte la violencia de género es un factor de riesgo emergente que comienza
temprano, afecta a adolescentes y a mujeres jóvenes, y es en los países de
bajos ingresos en los que se informa mayor prevalencia a lo largo de la vida. (35)
En la población encuestada, la violencia de género se presentó tanto en el
ámbito laboral (26,7%), como en el doméstico (22,4%), lo que representa un
problema mundial de salud pública y una violación a los derechos humanos. (36)
Incluso las alteraciones cardiometabólicas
desarrolladas luego de una niñez marcada por abusos pueden dar lugar a la
adopción de hábitos de vida no saludables (sedentarismo, pobre alimentación,
alteraciones del sueño, consumo de substancias toxicas y tabaquismo) y
alteraciones psicológicas (estrés postraumático) con impacto en el sistema
inmunológico, metabólico, neuroendocrino y nervioso autónomo. (37)
Los
trastornos del sueño se asociaron a ECV en la población encuestada. Durante
2022, la AHA publicó “Life’s Essential
8” (“Los ocho esenciales de la vida”, LE8). (38)
Este documento de actualización incluyó “la calidad del sueño” como un factor
esencial. La evidencia demuestra que un sueño fragmentado y de duración
inapropiada (más corto, menor que 6 h, o más largo de lo ideal, mayor que 9 h)
se asocia con el aumento de la morbilidad y la mortalidad, principalmente por
trastornos cardiovasculares y mayor riesgo de diabetes tipo 2. (39)
Además, patrones de sueño corto y fragmentado se asocian de manera
independiente a un aumento de la carga de placa aterosclerótica en los
individuos de mediana edad en múltiples territorios. (40)
CONCLUSIÓN
Se
demostró una importante prevalencia de factores PS y SE que impactan en la
salud CV de las mujeres en LATAM, donde variables como la violencia laboral, la
ansiedad o la irritabilidad, residir en ciudades de baja densidad poblacional,
y los trastornos del sueño además de complicaciones del embarazo se asociaron
de forma independiente con ECV. Esta encuesta es la más extensa hasta el
momento que muestra el impacto de los DnoC SE y PS en
la CCM y salud CV de las mujeres en LATAM, principalmente en aquellas mayores
de 45 años.
En
este contexto, resulta necesario aplicar un enfoque de género que transversalice estudios, investigaciones y la práctica
médica. La desatención al respecto constituye un sesgo o brecha de género que
incide negativamente en el diagnóstico y pronóstico de la ECV en la mujer.
Superar
las disparidades que afectan la salud cardiovascular de las mujeres en LATAM
incluye cambios en las políticas, la educación y la capacitación, las
innovaciones en la prestación de atención médica y la diversificación de la
cardiología. Se necesita pensar a la mujer como parte de un todo, y no de un
todo una simple parte.
Limitaciones
Al
tener un muestreo no probabilístico resulta difícil establecer con precisión la
prevalencia de los FR en la población objetivo. Existe, además, una
desproporción, con alta participación de mujeres argentinas y una baja
representatividad del resto de los países de LATAM. La información recabada la
refirieron las participantes, sin corroborar las respuestas.
Declaración
de conflicto de intereses
Los
autores declaran que no tienen conflicto de intereses
(Véanse
formularios de conflicto de intereses de los autores en la web).
Financiamiento
El
presente estudio no recibió financiamiento
https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/
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ANEXO
1) Análisis de las variables



2) Cuestionario de determinantes no
convencionales en mujeres de Latinoamérica




