Desde la obtención de las primeras imágenes cardíacas en la década de 1980, la resonancia magnética cardíaca (RMC) ha evolucionado de ser una curiosidad técnica a consolidarse como el "estándar de oro" para la evaluación morfológica, funcional y la caracterización tisular no invasiva. (1) En la actualidad, la técnica trasciende la mera descripción anatómica para convertirse en una herramienta de fenotipificación de precisión, donde la Inteligencia Artificial (IA) ya no es una promesa futura, sino una realidad que optimiza desde la adquisición acelerada de imágenes hasta el post-procesado automatizado, permitiendo una medicina más personalizada. (2) Este avance se refleja en la expansión global del método, aunque como bien describe el trabajo de Sierra-Galán y cols., la práctica de la RMC muestra variaciones significativas en todo el mundo, dependiendo del volumen de los centros y la disparidad tecnológica regional. (3)

En este escenario de constante innovación, la caracterización tisular ha dado un salto cualitativo. Más allá de la detección de fibrosis focal evidenciada con la presencia de realce tardío de gadolinio, el desarrollo de las técnicas de mapeo paramétrico T1 y T2, junto con la cuantificación del volumen extracelular (ECV), permiten hoy identificar alteraciones miocárdicas difusas e inflamación subclínica que antes no eran visualizables. (4) Estas métricas aportan información biológica esencial en el campo de las miocardiopatías, y permiten una transición desde un diagnóstico estático hacia una comprensión dinámica del intersticio miocárdico. Esta evolución se complementa con el análisis de la mecánica ventricular, evaluando la deformación (strain) mediante la técnica de feature tracking, una herramienta que ha demostrado ser un predictor robusto de eventos. No obstante, la implementación clínica del strain enfrenta el desafío de su estandarización; metaanálisis recientes subrayan la complejidad de establecer valores normales, los cuales varían significativamente según la edad, el sexo y, fundamentalmente, el proveedor del software utilizado, lo que obliga a una interpretación cautelosa y contextualizada de los resultados. (5,6)

La relevancia de estas métricas queda de manifiesto en este número de la Revista a través del trabajo de Cantora y cols., donde se analiza la asociación entre el deterioro del strain longitudinal global y la capacidad funcional --medida por el consumo máximo de oxígeno-- en pacientes con miocardiopatía hipertrófica (MCH). (7) En esta patología, la RMC se ha vuelto indispensable para la estratificación de riesgo de muerte súbita, integrando la mecánica ventricular con los hallazgos de fibrosis. Tal es su importancia que el Consenso Argentino de Diagnóstico y Tratamiento de la Miocardiopatía Hipertrófica 2025 de la Sociedad Argentina de Cardiología le otorga un rol central en el algoritmo de manejo, reflejando cómo la técnica guía la conducta del cardiólogo clínico en su práctica diaria. (8) En Argentina, si bien persisten disparidades en el acceso según la región, la RMC es una herramienta cada vez más incorporada, y funciona como el nexo entre la sospecha clínica y la decisión terapéutica definitiva.

A la par de estas tecnologías de vanguardia, la originalidad de la investigación local también se centra en la optimización de mediciones fundamentales con recursos accesibles. El trabajo de Jaimovich y cols. sobre la cuantificación del volumen de la aurícula izquierda (VAI) es un ejemplo paradigmático. Al proponer un modelo cilíndrico de base irregular, los autores logran una precisión geométrica superior a los métodos tradicionales, con la enorme ventaja de ser aplicable en la práctica habitual sin requerir de mayor cantidad de tiempo, ni necesidad de programas de post-procesado ultra sofisticados o licencias de alto costo. (9) Esta capacidad de generar datos precisos y reproducibles con herramientas básicas es vital para la generalización del método en nuestros centros, permitiendo que un marcador tan sensible de disfunción diastólica y riesgo de fibrilación auricular esté al alcance de todos los operadores. (10)

En conclusión, la resonancia magnética cardíaca se encuentra en un punto de madurez en que la sofisticación de la IA y el mapeo tisular conviven con la necesidad de estandarizar procesos y simplificar mediciones críticas. La integración de estos avances, respaldada por guías locales y una creciente evidencia internacional, asegura que la técnica siga iluminando el camino hacia una cardiología de precisión. (11) Los trabajos originales presentados en este número no solo contribuyen al acervo científico, sino que demuestran que, más allá de la complejidad del software, la excelencia en la interpretación y la adaptación de los métodos a nuestra realidad clínica son los verdaderos motores del progreso médico en nuestro país.

Declaración de conflicto de intereses

La autora declara no tener conflicto de intereses. (Véase formularios de conflictos de interés de la autora en la Web).