La endocarditis infecciosa sigue representando un reto diagnóstico debido a la gran variabilidad de su presentación clínica. Dentro de los microorganismos más frecuentemente asociados se destacan el Staphylococcus Aureus y la familia de estreptococos de la cavidad oral, y en menor medida el Enterococcus Faecalis. Se presenta un caso de un paciente joven con endocarditis a Neisseria Gonorrhoeae como etiología poco prevalente. (1-3)

Se trata de un paciente masculino de 28 años de edad, tabaquista y con sobrepeso, sin otros antecedentes de relevancia, que consultó a un hospital de comunidad por presentar fiebre, dolor abdominal y diarrea de 3 semanas de evolución. Fue evaluado por el Servicio de Clínica Médica, y se interpretó el cuadro clínico como una diverticulitis no complicada. Se tomaron dos hemocultivos de los cuales se obtuvo relevamiento en uno de ellos de N. Gonorrhoeae, por lo que se inició tratamiento antibiótico con metronidazol, ceftriaxona y doxiciclina. El paciente negó conductas sexuales de riesgo y presentó serologias para infecciones de transmisión sexual negativas. Al examen físico se detectó un soplo diastólico en foco aórtico de intensidad 3/6 no conocido, por lo que se realizó ecocardiograma Doppler color, transtorácico y transesofágico. En ambos se visualizó una vegetación de 9 mm x 4 mm en valva no coronariana de válvula aórtica con insuficiencia grave asociada (Figuras 1 y 2) con leve dilatación del ventriculo izquierdo (6,2 cm en diástole en el transesofágico) y una vegetación móvil pedunculada de 6,3 mm en P1-P2 de la válvula mitral en cara auricular, que prolapsaba hacia el ventrículo en diástole sin generar disfunción valvular.

Fig. 1

Ecocardiograma. Proyección en eje corto y largo, se observa vegetación en valva no coronariana de válvula aórtica

Fig. 1

Fig. 2

Ecocardiograma. Por vía transgástrica se observa jet de regurgitación grave con tiempo de hemipresión de 0,11 s y tasa de desaceleración de 992 cm/s a nivel de la válvula aórtica

Fig. 2

Se interpretó el cuadro clínico como endocarditis infecciosa definitiva en válvulas nativas (aórtica y mitral) a N. Gonorrhoeae. No se hallaron signos de impactos sépticos. Cursó internación en sala general manteniendo estabilidad hemodinámica, sin evidenciarse arritmias por monitorización telemétrica ni alteraciones del electrocardiograma basal.

Por insuficiencia aórtica aguda grave asociada a endocarditis, se decidió su intervención quirúrgica tras completar antibióticoterapia por diverticulitis con metronidazol y ceftriaxona. Se realizó reemplazo valvular aórtico con válvula mecánica N° 21 con colocación de parche pericárdico autólogo en fibrosa mitroáortica, por absceso detergido a ese nivel. Se realizó además cierre de comunicación interauricular. Se realizó ecocardiograma transesofágico durante la cirugía que comprobó adecuado funcionamiento valvular protésico sin insuficiencia o mismatch asociado. Se obtuvo Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) positiva para N. Gonorrhoeae en muestra tomada de la valvula nativa removida. Continuó tratamiento antibiótico con ceftriaxona y se indicó anticoagulación por válvula mecánica.

Evolucionó favorablemente durante el posoperatorio, por lo que fue dado de alta completando tratamiento antibiótico en domicilio por un total de 6 semanas desde el recambio valvular.

La endocarditis por N. Gonorrhoeae es una entidad poco frecuente y poco descripta. Es importante sospecharla frente a un examen físico concordante y realizar un ecocardiograma precoz para poder identificarla. (4,5)

Consideraciones éticas

No aplica

Declaración de conflicto de intereses

Los autores declaran que no tienen conflictos de interés.

(Véanse formularios de conflicto de intereses de los autores en la web)