CARTAS DE LECTORES
Unidades especializadas de insuficiencia cardíaca

Specialized Heart Failure Units

  • Mariangel Sanchez, 1  ORCID logo 
  • 1 Especialista en Insuficiencia Cardíaca y trasplante cardiaco. Coordinadora Unidad Coronaria Hospital Alemán, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina
 
 

Las unidades de insuficiencia cardíaca (IC) se han desarrollado para sistematizar el diagnóstico, tratamiento y seguimiento clínico de los pacientes con IC. Integran equipos multidisciplinarios, protocolos estandarizados y seguimiento estructurado. En países desarrollados, su principal beneficio es la reducción de hospitalizaciones y la optimización del tratamiento basado en guías. (1) En América Latina, donde los sistemas de salud presentan mayor heterogeneidad y limitaciones estructurales, su implementación continúa siendo limitada.

En el trabajo de investigación publicado por la Revista Argentina de Cardiología “Impacto de una unidad especializada en insuficiencia cardíaca en pacientes hospitalizados por insuficiencia cardíaca aguda: análisis de una década de experiencia” se analizaron 3368 hospitalizaciones por IC aguda a lo largo de diez años en un centro de alta complejidad de Argentina, comparando una etapa inicial (2014-2019) con una etapa de consolidación del programa (2020-2024). El hallazgo más relevante fue la reducción sostenida de la duración de la estadía hospitalaria, de 9,3 a 2,8 días, sin aumento en la mortalidad intrahospitalaria ni en la rehospitalización a 30 días. (2) Este resultado es clínicamente relevante, ya que las estancias prolongadas en la IC aguda se asocian con mayores costos, complicaciones y peor pronóstico. (3)

Si bien el trabajo aporta evidencia local y sugiere un impacto positivo consistente de las unidades de IC, debe considerarse que el modelo fue desarrollado en un centro de alta complejidad y de referencia. Su implementación requirió un conjunto de recursos considerable como ser personal especializado en IC, disponibilidad de hospital de día y telemonitoreo, entre otros. Lamentablemente, éste nivel de recursos no suele estar disponible en la mayoría de los centros públicos ni en buena parte de los privados de la región. Esta realidad se pone en manifiesto en el registro ARGEN-IC, (4) multicéntrico y de complejidad heterogénea, que reportó tiempos de internación más prolongados y menor acceso al seguimiento ambulatorio temprano, lo que ilustra la brecha entre lo demostrado y lo replicable.

Sin embargo, es probable que no todos los componentes del programa impacten por igual en los resultados observados, por lo que el verdadero desafío a futuro pareciera ser identificar cuáles resultan indispensables y cuáles podrían adaptarse a centros con menor disponibilidad. Un aporte interesante del trabajo fue la utilización del coeficiente de variación (CV) como indicador de estabilidad asistencial. En ese sentido, esta herramienta metodológica podría aplicarse también para evaluar versiones adaptadas del modelo y así generar evidencia local que oriente su implementación gradual en nuestro medio. (5)

El aporte del trabajo invita a repensar el diseño de las unidades de IC en versiones adaptadas a los recursos disponibles, identificando aquellos componentes de mayor impacto clínico con el objetivo de ampliar el acceso a una población de prevalencia creciente, como lo son los pacientes con IC.

Consideraciones éticas

No aplica

Declaración de conflicto de intereses

El autor declara no tener conflicto de intereses. (Véase formulario de conflictos de interés del autor en la Web).

 
 

Bibliografía

1. Hajaj A, Abdel-Rahman ME, Abdul Hadi M, Badr A, Turk-Adawi K. Does multidisciplinary disease management program lower hospitalization and mortality among patients with heart failure? A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. BMC Health Serv Res 2026;26:226. https://doi.org/10.1186/s12913-026-14021-3

2. Burgos LM, Baro Vila RC, De Bortoli MA, Malano D, Talavera ML, Nachman T y cols. Impacto de una unidad especializada en insuficiencia cardíaca en pacientes hospitalizados por insuficiencia cardíaca aguda: análisis de una década de experiencia. Rev Argent Cardiol 2026;94:196-203. https://doi.org/10.7775/rac.es.v94.i3.21008

3. Cotter G, Davison BA, Milo O, Bourge RC, Cleland JGF, Jondeau G, et al. Predictors and Associations With Outcomes of Length of Hospital Stay in Patients With Acute Heart Failure: Results From VERITAS. J Card Fail 2016;22:815-22. https://doi.org/10.1016/j.cardfail.2015.12.017

4. Lescano A, Soracio G, Soricetti J, Arakaki D, Coronel L, Caceres L y cols. Registro Argentino de Insuficiencia Cardíaca Aguda (ARGEN-IC): evaluación de cohorte parcial a 30 días. Rev Argent Cardiol 2020;88:118-25. https://doi.org/10.7775/rac.v88.i2.17201

5. Abdin A, Aktaa S, Abdelhamid M, Abid L, Ambrosio G, Bekfani T, et al. Bridging the gap: adapting heart failure guidelines for resource-limited settings: A European Journal of Heart Failure expert consensus document. Eur J Heart Fail 2026:xuag142. https://doi.org/10.1093/ejhf/xuag142


Respuesta de los autores

El personal especializado en IC, el hospital de día y el telemonitoreo requieren, en efecto, inversión institucional, ya sea en formación dedicada, espacio físico o tecnología. Pero buena parte de los componentes de nuestro programa no dependen de ese tipo de inversión: el manejo basado en caminos críticos, el checklist estructurado al alta, la educación con indicaciones escritas, la coordinación administrativa de turnos y seguimiento, y los ateneos multidisciplinarios para la toma de decisiones complejas no son elementos accesorios del programa, sino que la evidencia disponible sugiere que concentran buena parte de su efecto clínico, y su implementación depende de sistematización y disciplina organizacional, no del nivel de complejidad del centro.

Esto es consistente con el metaanálisis de McAlister et al., que mostró que las estrategias multidisciplinarias con seguimiento activo por personal entrenado y acceso a consultas especializadas reducen la mortalidad y las hospitalizaciones por todas las causas, mientras que los modelos de consulta programada sin seguimiento estructurado posterior muestran un beneficio considerablemente menor. (1) En la misma línea, el metaanálisis de Feltner et al. sobre cuidado transicional en IC mostró que los programas centrados en educación al alta, coordinación del seguimiento y contacto temprano posterior al egreso, y no las intervenciones tecnológicas aisladas, fueron los que lograron reducir significativamente las reinternaciones. (2)

Algo similar puede plantearse respecto del hospital de día. Su lógica no reside en la disponibilidad de un espacio dedicado, sino en un protocolo de tratamiento y seguimiento ambulatorio intensivo que permite evitar internaciones evitables en pacientes seleccionados de bajo riesgo. Se trata, en rigor, de un modo de trabajo, criterios explícitos de selección, algoritmo diurético protocolizado y turnos de control cercanos en el tiempo, antes que de una estructura física. En nuestra propia experiencia, el hospital de día funcionó durante muchos años sobre camas de internación general, sin un espacio físico exclusivo; recién en 2023 se contó con un área dedicada, hacia el final del período de consolidación analizado. Esto refuerza que el modo de trabajo protocolizado precedió, y en gran medida explica, el beneficio observado, con independencia de la infraestructura disponible en cada momento.

Cabe señalar además que, dentro de nuestra propia cohorte, componentes como el telemonitoreo se incorporaron de forma progresiva recién en los últimos años del período de consolidación, mientras que la caída más pronunciada en la duración de la estadía ya era evidente en etapas previas, lo que limita la capacidad de estos componentes tecnológicos para explicar por sí solos la mejora sostenida observada a lo largo de la década. Este punto no es menor si se considera la evidencia histórica local: el estudio DIAL, realizado en Argentina hace dos décadas, mostró que una intervención tan simple como el seguimiento telefónico estructurado a cargo de enfermeras entrenadas, sin ningún soporte tecnológico, reducía de forma significativa la mortalidad y las hospitalizaciones por IC en pacientes ambulatorios. (3) Que una estrategia de bajo costo y sin componente tecnológico haya mostrado un beneficio de esa magnitud refuerza la idea de que el elemento crítico es la sistematicidad y la calidad del contacto con el paciente, y no necesariamente la sofisticación de la herramienta utilizada para lograrlo.

Coincidimos, en definitiva, con el autor en que identificar el peso relativo de cada componente es el desafío central hacia adelante, y que el coeficiente de variación propuesto podría ser una herramienta útil para esa evaluación.

Nuestra lectura de la evidencia se orienta a que estos resultados se basan en los componentes organizacionales y de seguimiento estructurado, que no requieren un centro de alta complejidad para implementarse, más que por la incorporación de tecnología. En última instancia, creemos que una unidad de IC no es una cuestión de sofisticación tecnológica ni de recursos de excepción, sino de sostener una sistemática de manejo con foco en el paciente. Es, ante todo, una decisión institucional: un proyecto que se apoya en recursos ampliamente disponibles o de baja inversión, cuyo verdadero desafío no es el de la disponibilidad sino el del sostenimiento, aplicando estos protocolos de manera consistente, con un equipo asistencial que tiene como meta la mejora continua de la calidad del cuidado del paciente con IC. Protocolizar el cuidado, más que cualquier recurso puntual, es lo que explica los resultados observados, y lo que amplía, más que restringe, las posibilidades reales de adaptación del modelo a otros centros de la región.

Los autores

 
 

Bibliografía

1. McAlister FA, Stewart S, Ferrua S, McMurray JJ. Multidisciplinary strategies for the management of heart failure patients at high risk for admission: a systematic review of randomized trials. J Am Coll Cardiol. 2004;44(4):810-9.

2. Feltner C, Jones CD, Cené CW, Zheng ZJ, Sueta CA, Coker-Schwimmer EJ, Arvanitis M, Lohr KN, Middleton JC, Jonas DE. Transitional care interventions to prevent readmissions for persons with heart failure: a systematic review and meta-analysis. Ann Intern Med. 2014 Jun 3;160(11):774-84. doi: 10.7326/M14-0083. PMID: 24862840.

3. GESICA Investigators. Randomised trial of telephone intervention in chronic heart failure: DIAL trial. BMJ. 2005;331:425.

 
 

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