ARTÍCULO ORIGINAL
Remodelado eléctrico reverso en pacientes tratados con terapia de resincronización cardíaca
Reverse electrical remodeling in patients under cardiac
resynchronization therapy
Joaquín Vázquez1,
Federico Ferrando1, Soledad Murguía1,
José Ichazo1, Natalia Escobar1,
Alejandro Cuesta1, Álvaro Rivara1, Diego
Freire1
1 Centro Cardiovascular Universitario Hospital de
Clínicas Montevideo
Dirección para separatas: Joaquín Álvarez. Calle Prudencio Vazquez
y Vega 1130bis apto 1001 CP11300. E-mail: joaquin.vazquez.gonzalez@gmail.com
Este trabajo obtuvo el Premio Dr. Mauricio Rosenbaum en el 48° Congreso Argentino de Cardiología
Rev Argent Cardiol 2023;91:41-48. http://dx.doi.org/10.7775/rac.es.v91.i1.20760
RESUMEN
Introducción: La
terapia de resincronización cardíaca (TRC) se indica
en pacientes que habitualmente presentan remodelado cardíaco generado por
dilatación y disincronía contráctil. La TRC
contribuye al remodelado reverso, relacionado con menor mortalidad y
hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca (IC). Se han observado además
mejoras en la conducción intraventricular, con
reducción del tiempo de activación. La cuantificación del remodelado eléctrico
reverso se ha subutilizado como parámetro de respuesta, con escasos reportes
sobre su asociación con la respuesta clínica-estructural.
Objetivo: Analizar
el remodelado eléctrico reverso intraventricular como
parámetro de respuesta a la TRC.
Métodos: Se incluyeron pacientes con más de 6 meses de
implante. Se obtuvo un ECG con estimulación desactivada (QRS intrínseco, QRSi, post TRC), y por ecocardiograma transtorácico
se definió la fracción de eyección ventricular izquierda (FEVI), el diámetro de
fin de diástole del ventrículo izquierdo (DFDVI) y la presencia de
insuficiencia mitral. Se clasificó a los pacientes según la respuesta
clínica-estructural. El remodelado eléctrico se caracterizó con la comparación
de la duración del QRS pre y post TRC y la valoración de los cambios del QRS (ΔQRSi) entre grupos.
Resultados: Se
incluyeron 23 pacientes. Un 39% presentó disminución >10 mseg
del QRSi. Observamos un QRSi
de -9,3 ± 20,7 mseg en respondedores, y 11,25 ± 18,9 mseg en no respondedores (p = 0,027), más acentuada en los hiper respondedores (ΔQRSi:
-14,44 ± 17,40 mseg, p = 0,026). Las mujeres con QRS
≥150 mseg pre TRC exhibieron disminución
significativa del QRSi (p = 0,0195).
Conclusiones: El
remodelado eléctrico reverso se comprobó en 39% de los pacientes que recibieron
TRC. Observamos una relación significativa del QRSi
con la respuesta clínica-estructural, mayor en hiper
respondedores. Mujeres con QRS ancho pre-TRC exhiben remodelado eléctrico
reverso más acentuado. Este es un parámetro de fácil acceso e interpretación
durante los controles ambulatorios.
Palabras
claves: Terapia de resincronización cardíaca, Respuesta, Remodelado eléctrico
reverso
ABSTRACT
Introduction: Cardiac resynchronization therapy (CRT) is indicated in patients who
often present cardiac remodeling due to dilatation and contractile dyssynchrony. CRT contributes to reverse remodeling which
is associated with reduced mortality and heart failure (HF) hospitalizations.
Improvements in intraventricular conduction with decreased ventricular
activation time have also been observed. The quantification of reverse
electrical remodeling has been underused as a parameter of response, and there
are few reports on its association with the clinical-structural response.
Objective: To analyze intraventricular reverse electrical remodeling as a parameter
of response to CRT in living individuals.
Methods: We included patients implanted at least 6 months ago. A deactivated
stimulation ECG (post-CRT intrinsic QRS) was obtained, and by means of
transthoracic echocardiography (TTE), the left ventricular ejection fraction
(LVEF), the left ventricular end-diastolic diameter (LVEDD) and the presence of
mitral regurgitation were defined. Patients were classified according to their
clinical-structural response. Electrical remodeling was characterized by
comparing pre- and post-CRT QRS duration and assessing QRS changes (ΔiQRS) between groups.
Results: A total of 23 patients were included, 39% of which showed a >10 ms decrease in iQRS. We observed
a iQRS of -9.3±20.7 ms in
responders, and of 11.25±18.9 ms in non-responders
(p=0.027), more marked in hyper-responders (ΔiQRS: -14.44±17.40 ms, p=0.026).
Women with pre-CRT QRS ≥150 ms showed a significant
decrease in iQRS (p=0.0195).
Conclusion: Reverse electrical remodeling was found in 39% of the patients under
CRT. We noted a significant relationship between iQRS
and clinical-structural response, higher in hyper-responders. Women with wider
pre-CRT QRS showed more marked reverse electrical remodeling. This parameter is
accessible and easy to read in outpatient visits.
Key words: Cardiac
resynchronization therapy, Response, Reverse electrical remodeling
Recibido:
30/11/2022
Aceptado:
16/20/2022
INTRODUCCIÓN
La insuficiencia cardíaca (IC) afecta entre 1-2% de la
población adulta. Se subdivide de forma clásica en dos fenotipos según la
fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI), la IC con FEVI levemente
reducida o preservada, y la IC con FEVI reducida (IC FEVIr).
La terapia de resincronización cardíaca (TRC) está
indicada principalmente en pacientes con FEVIr que
presentan un remodelado cardíaco importante, con dilatación de cavidades y
alteraciones de la conducción ventricular, asociadas fuertemente con un
pronóstico pobre. (1-5)
La TRC busca corregir la disincronía
cardíaca con la estimulación de ambos ventrículos para lograr una activación y
trabajo contráctil que se acerquen más a lo fisiológico. (6,7) La presencia de un complejo QRS con duración >120 mseg en individuos con IC con FEVIr
se detecta en 25-50%, y la presencia de bloqueo completo de rama izquierda (BCRI)
en un 15-27%. (8-10) El mayor beneficio se ha observado sumado al tratamiento médico en
pacientes sintomáticos, en clase funcional (CF) II-III de la New York Heart Association (NYHA), que se
encuentran en ritmo sinusal, y presentan FEVI ≤35%,
con QRS de más de 150 mseg de duración y morfología
de BCRI. (1,2)
Esta técnica ha demostrado su capacidad para optimizar
la función cardíaca y reducir las dimensiones cavitarias
(remodelado reverso), mejorar síntomas, proveer mayor bienestar y reducir las
hospitalizaciones por IC y la mortalidad, cuando el paciente es apropiadamente
seleccionado. (11-15) El grado de este remodelado reverso se ha relacionado de forma directa
con disminución de la mortalidad y hospitalizaciones. (16-18) Para evaluar la respuesta (si bien las definiciones
son heterogéneas) se utilizan distintos parámetros clínicos, como la mejora de
la CF NYHA, tasa de hospitalizaciones por IC y mortalidad. Las medidas más
comúnmente utilizadas para medir el impacto estructural y funcional son ecocardiográficas, y valoran la presencia y magnitud del
remodelado reverso de las dimensiones del ventrículo izquierdo (VI),
típicamente mediante el volumen de fin de sístole y la mejoría en la FEVI. Se
acepta como una respuesta “positiva” (aunque el valor de corte varía en
distintos registros) una reducción del 15% o más en los volúmenes o diámetros
ventriculares y el aumento de la FEVI de al menos un 10%. Se ha acuñado el término
de “hiper respondedores” para referirse a aquellos
pacientes en los que el volumen ventricular se reduce un 30% o más, o que
logran mejorar su función sistólica, con FEVI por encima del 50%. Estos
pacientes sufren aún menos hospitalizaciones por IC y tienen una sobrevida más
prolongada. (19)
Aún con estas consideraciones, y con las múltiples
mejoras técnicas relacionadas con los estudios de imagen, técnica de implante y
disponibilidad de dispositivos más modernos y confiables, entre 20 y 40% de
los pacientes no responden de manera favorable a la TRC (”no respondedores”).
Esto mantiene la inquietud por detectar nuevos
marcadores de respuesta, más exactos y a la vez ampliamente accesibles y de
fácil interpretación. (16,20) La inducción del denominado remodelado eléctrico reverso se ha descrito
como otra potencial herramienta para valorar la respuesta a la TRC; se
manifiesta como el acortamiento del QRS, y representa una reducción en el
tiempo de activación ventricular nativa (intrínseca). (21-23) Sin embargo, son escasos los reportes que evalúan su
utilidad y existen datos controversiales acerca de su asociación con la
respuesta clínica y estructural, aunque mayoritariamente se lo ha asociado al
remodelado estructural y hasta se ha propuesto como un parámetro rápido,
sencillo y de bajo coste para predecir la respuesta positiva a la TRC. (24-27) Nuestra experiencia pretende evaluar el remodelado
eléctrico como potencial parámetro de respuesta en pacientes con TRC.
OBJETIVO
Analizar el remodelado eléctrico reverso intraventricular como parámetro de respuesta a la TRC en
individuos con implante al menos hace 6 meses.
MATERIAL
Y MÉTODOS
Diseño
Estudio analítico, observacional, longitudinal,
retrospectivo y unicéntrico.
Población
Se incluyeron pacientes vivos portadores de IC
crónica, tratados en el Centro Cardiovascular Universitario del Hospital de
Clínicas de Montevideo, entre 2015 y 2021, mediante el implante de un resincronizador cardíaco, con o sin desfibrilador asociado
(TRC-D y TRC-P respectivamente) en al menos 6 meses previos. Todos los
pacientes eran portadores de BCRI permanente al momento del inicio de la TRC.
El BCRI se definió según las recomendaciones de AHA/ACCF/HRS. (28) Todos ellos se encontraban en CF II o III de la NYHA
al momento del implante y contaban con indicación de TRC de acuerdo con las
pautas establecidas por la Sociedad Europea de Cardiología. (1,2)
Se excluyeron los pacientes que fueran dependientes de
marcapasos o se encontraran en ritmo no sinusal al
momento del implante o del control, o que tuvieran implantado un resincronizador como upgrade
de un marcapasos con estimulación ventricular derecha previa. También se
excluyeron aquellos que presentaran morfología del QRS no BCRI, como bloqueo
completo de rama derecha (BCRD). (1,2) Tras aplicar los criterios de inclusión y exclusión se reclutó un total
de 23 pacientes. En la Figura 1
se observa el diseño del estudio.

Fig. 1.
Diseño del estudio. BCRD: bloqueo completo de rama derecha, DFDVI: diámetro de
fin de diástole del ventrículo izquierdo, ECG: electrocardiograma, ETT:
ecocardiograma transtorácico FEVI: fracción de
eyección del ventrículo izquierdo, HC: historia clínica, IC: insuficiencia
cardíaca, IM: insuficiencia mitral, MP: marcapasos, NYHA: New York Heart Association, TRC: terapia
de resincronización cardíaca.
Variables
clínicas
Se obtuvieron datos clínicos, ECG, estructurales y
funcionales al momento del implante, a partir de lo volcado en la historia
clínica y el informe del procedimiento en cada paciente. Además, se registraron
los datos obtenidos del control ambulatorio (Figura 1), incluyendo una breve anamnesis sobre la mejoría
clínica subjetiva tras la TRC, clase funcional de la NYHA actual y detalles del
tratamiento médico farmacológico.
Control
del dispositivo, registros y medidas ECG de superficie
A partir de la historia clínica de cada paciente se
obtuvo el ECG más cercano previo a la fecha del implante del TRC (complejo QRS
“pre TRC”, Figura 1).
El día que el paciente concurrió al nuevo control se interrogó el dispositivo
con programadores. De allí se extrajo el porcentaje de estimulación biventricular (%BiV). Se
registraron dos nuevos ECG de 12 derivaciones estándar por cada paciente, con
un electrocardiógrafo FUKUDA DENSHI CARDIMAX FX-2111, calibrado con
velocidad del papel a 25 mm/s y a un voltaje de 0,1 mV
por mm. El primero de los ECG se registró con el dispositivo
de TRC con estimulación con la programación habitual del paciente (QRS
estimulado). Para valorar la activación ventricular intrínseca (QRSi post TRC) se registró un segundo ECG a los 5 minutos
de suspender de forma transitoria la estimulación, programando el dispositivo a
modo de TRC apagado (ODO) o a demanda (VVI) a una FC de 40 ciclos por minuto.
Luego del registro, el dispositivo se reprogramó a la configuración previa del
paciente.
En estos ECG se constató la presencia o no de ritmo sinusal. Se solicitó a tres electrofisiólogos
y un cardiólogo clínico con formación en electrofisiología que midieran la
duración de los complejos QRS (mseg) en la que
consideramos las derivaciones más representativas, ocultando cualquier dato que
pudiera identificar a los pacientes, y asegurando que quienes medían los
complejos QRS desconocieran la respuesta a la TRC.
Variables
estructurales (ETT)
Se tomó de la historia clínica previa del paciente el
informe del ETT más cercano a la fecha al implante del TRC y previo al mismo.
De estos informes se obtuvieron los datos de la FEVI pre TRC, el diámetro de
fin de diástole del ventrículo izquierdo (DFDVI pre TRC), y la presencia y
grado de insuficiencia valvular mitral (IM pre TRC).
El mismo día del nuevo registro ECG, y tras interrogar
el dispositivo, se realizó a cada paciente un nuevo ETT, con un equipo de
ultrasonido General Electric Vivid iQ, con un
transductor de 3,5 MHz, de acuerdo con las recomendaciones de las directrices
de la Sociedad Americana de Ecocardiografía. Se adquirieron imágenes en
ventanas paraesternal izquierda y apical de cuatro y
dos cámaras, con Doppler color. Un ecocardiografista, también ciego a los datos clínicos,
interpretó las imágenes obtenidas, calculó la FEVI mediante método de Simpson biplano
(FEVI post TRC), midió el DFDVI y definió la presencia y severidad de la
insuficiencia mitral (IM post TRC).
Definición
de respuesta a la TRC
Se clasificó al paciente como “respondedor clínico”
y/o “respondedor estructural” con base en los criterios más comúnmente
utilizados para evaluar la respuesta a la TRC (13,16,29-31), según los cuales:
– “Respondedor clínico”: quien presentó mejoría
subjetiva y mejoría (descenso) de por lo menos un nivel de clase funcional de
la NYHA respecto al establecido previo al implante.
– “Respondedor estructural”: quien presentó
disminución de los diámetros del VI de al menos un 15% y/o aumento de la FEVI
de al menos un 10%.
– “Hiper respondedor”: quien
presentó disminución de los diámetros del VI de un 30% y/o normalización de la
FEVI.
Análisis
estadístico
La distribución normal de los datos se verificó
mediante la prueba de normalidad de Anderson-Darling. Se presentan las
variables continuas como media ± desviación estándar (DE) o mediana ± rango intercuartilo (RIC) 25-75%, según corresponda. Las
variables categóricas se presentan con frecuencias absolutas y relativas. Para
evaluar los cambios obtenidos en la variable continua de interés QRSi en respuesta a la TRC (análisis pre-post TRC) se
utilizó prueba t o test de Wilcoxon para datos
apareados, según correspondiera. Además, se procedió a comparar el
comportamiento de la variable continua ΔQRSi (QRS
post TRC – QRS pre TRC en mseg) entre los grupos de
pacientes respondedores vs no respondedores (test de t pareado o test de
Mann-Whitney, según correspondiera). Estos análisis se realizaron para la
respuesta e hiper respuesta clínica-estructural (CE)
en toda la muestra y en determinados subgrupos de pacientes (mujeres vs.
hombres, QRS basal ≥150 mseg vs. <150 mseg, mujeres con QRS basal >150 mseg vs QRS <150 mseg,
pacientes con vs. sin mejoría de la IM). Se consideró un valor p < 0,05 como
estadísticamente significativo. Para todos los análisis de construcción de
gráficas se utilizó el software GraphPadPrism versión
9.0.
Consideraciones
éticas
Se respetaron los principios de la declaración de
Helsinki y sus más recientes enmiendas para experimentación en humanos. Todos
los pacientes evaluados fueron informados telefónicamente acerca del estudio,
previo a concurrir. Al momento de realizar la evaluación presencial se obtuvo
consentimiento informado escrito en todos los pacientes. El estudio y el
consentimiento informado entregado a los pacientes fueron previamente aprobados
por el comité de ética del Hospital de Clínicas.
RESULTADOS
Características
de la población
Se incluyeron un total de 23 pacientes. Las variables
clínicas, ecocardiográficas, vinculadas al dispositivo
implantado y electrocardiográficas presentan se encuentran en la Tabla 1.
Tabla 1.
Características basales de la población estudiada (Pre TRC)
|
Variables
clínicas |
|
|
Sexo femenino, n (%) |
12 (52) |
|
Edad al implante (años),
media ± DE |
60 ± 12 |
|
Tiempo desde el implante
(meses), media ± DE |
43 ± 20 |
|
Etiología no isquémica (n, %) |
19 (82) |
|
Fármacos, n (%) |
|
|
o
IECA/ARA II |
20 (86) |
|
o
BB |
23 (100) |
|
o
ARM |
18 (78) |
|
o
TMO |
17 (73) |
|
CF NYHA
pre TRC, n (%) |
|
|
o
II |
9 (39) |
|
o
III |
14 (61) |
|
Variables
ecocardiográficas |
|
|
FEVI (%),
media ± DE |
26,3 ± 5,7 |
|
DFDVI
(mm), media ± DE |
66,6 ± 12,7 |
|
IM al menos moderada, n (%) |
10 (43) |
|
Variables
ECG |
|
|
Duración QRS intrínseco (mseg), mediana
(RIC 25-75) |
160 (150-170) |
|
Duración QRS estimulado (mseg), media ± DE |
119 ± 19 |
|
Estimulación ventricular BiV (%), mediana (RIC 25-75) |
99 (95-100) |
ARA II: antagonistas de los receptores de
angiotensina II ARM: antagonistas de los receptores mineralocorticoides
BB: betabloqueantes BiV: bi
ventricular CF NYHA: Clase funcional de la New York Heart
Association DE: desviación estándar DFDVI: diámetro
de fin de diástole del VI FEVI: fracción de eyección del ventrículo izquierdo
IECA: inhibidores de la enzima convertidora de
angiotensina IM: insuficiencia mitral RIC: rango intercuartilo
TMO: tratamiento médico óptimo TRC:
Terapia de resincronización cardíaca
Los pacientes de toda la muestra presentaron una distribución similar por sexo, 12 de ellos eran mujeres (52%). El tipo de cardiopatía subyacente fue isquémica en 4 pacientes (18%) y no isquémica en 19 (82%). La edad al momento del implante fue de 60±12 años mientras que la edad al momento del control fue 64±12 años. La media de seguimiento desde el implante hasta el control fue 43 ± 20 meses, con un rango de 7 a 96 meses.
Se observó una alta tasa de cumplimiento de las
medidas de tratamiento médico entre los pacientes; 73% de ellos recibían
tratamiento simultáneo con betabloqueantes (BB), inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) /antagonistas de los
receptores de angiotensina II (ARAII) /sacubitril valsartán, y antagonistas de los receptores mineralocorticoides (ARM). Todos los pacientes recibían BB
al momento del control.
La duración del complejo QRS intrínseco previo a la
TRC fue de 160 (150-170) mseg y posterior a la TRC de
160 (140-160) mseg. Nueve pacientes (39%) presentaron
al menos una disminución de 10 mseg en la duración
del QRSi. La máxima reducción fue de 40 mseg, y ocurrió en tres pacientes. Ocho pacientes mostraron
aumento del QRSi y en seis se mantuvo igual.
Análisis
de la respuesta a la TRC
En la Tabla 2
se caracterizan los pacientes respondedores a la TRC. Encontramos que 21
pacientes (91%) de nuestra serie fueron “respondedores clínicos”. El ΔQRSi en este grupo fue de -4,7 ± 20,4 mseg.
En lo estructural-funcional, tanto el DFDVI como la FEVI mostraron mejoría en
respuesta a la TRC durante el control realizado. El DFDVI disminuyó de 66,6 ±
12,7 mm pre TRC a 61,7 ± 12,9 mm post TRC, con un descenso de más del 15% en 7
pacientes (30,4%). La FEVI aumentó de 26,3 ± 5,7% a 41,6 ± 13,4%; un aumento
mayor al 10% ocurrió en 16 pacientes (70%).
Tabla 2.
Respuesta clínica y ECG a la TRC (análisis pre-post TRC)
|
PARÁMETROS DE RESPUESTA |
Pre TRC |
Post TRC |
Valor p |
|
Variables estructurales |
|
|
|
|
FEVI (%), media ± DE |
26,3 ± 5,7 |
41,6 ± 13,4 |
<0,0001 |
|
DDFVI (mm), media ± DE |
66,6 ± 12,7 |
61,7 ± 12,9 |
<0,0001 |
|
Variables ECG |
|
|
|
|
QRS (mseg),
mediana (RIC 25-75) |
160 (150-170) |
160 (140-160) |
0,63 |
DFDVI: diámetro de fin de diástole del ventrículo
izquierdo; FEVI: fracción de eyección del ventrículo izquierdo; TRC: terapia de
resincronización cardíaca
Quince (65%) de los pacientes fueron considerados
“respondedores”, al tener en cuenta tanto criterios estructurales como clínicos.
El DFDVI se redujo significativamente, desde 64,6 ± 8,7 mm a 59,8 ± 7,5 mm y la
FEVI aumentó de 25,5 ± 6,8% inicial a 40,6 ± 9,5% (Tabla 2). Encontramos 9 pacientes (39%) con comportamiento “hiper respondedor”. Todos ellos presentaron también
respuesta clínica.
Como se ilustra en la Tabla 2, el análisis pre-post
TRC en el total de los pacientes arrojó que la duración del QRS no mostró una
variación significativa tras la TRC.
En la Figura 2
se ilustra un caso de la muestra, con medidas del QRSi
antes y después de la TRC de un paciente “respondedor”.
Fig. 2.
Remodelado eléctrico reverso del ventrículo izquierdo previo y posterior a la
TRC. (Se repiten las imágenes con cálipers y
medidas). Este paciente presentó un aumento de la FEVI de 28% a 52% y una
disminución del DFDVI de 77 a 58 mm. TRC: terapia de resincronización cardíaca
Análisis
de subgrupos
Existió una tendencia en la variación de la duración
del QRSi tras la TRC en el subgrupo de mujeres,
aunque sin alcanzar significancia estadística (p = 0,056, Figura 3B). Los cambios en la duración del QRSi
no fueron mayores en quienes partían de un QRS basal ≥150 mseg
(p = 0,65, Figura 3C). Cuando analizamos el subgrupo de mujeres que partieron de un QRS ≥
150 mseg previo a la TRC se observó una disminución
significativa del QRSi (p = 0,0195, Figura 3D).
Fig. 3.
Se muestran las diferencias en el QRSi pre y post
TRC en toda la población (A), en el subgrupo de mujeres (B), individuos que
partían de un QRS ≥ 150mseg (C) y de mujeres que partían de un QRS 150 mseg (D). TRC: terapia de resincronización
cardíaca
No hubo asociación del cambio en la duración del QRSi pre y post TRC con la etiología no isquémica (p =
0,72) ni con la edad. (p = 0,78).
Comprobamos un ΔQRSi de –
9,3 ± 20,7 mseg en el grupo de “respondedores” por
criterios clínico-estructurales y de 11,25 ± 18,9 mseg
en el grupo de no respondedores (p =0,027). Esta diferencia fue algo más
acentuada en el grupo de “hiper respondedores”, con
un ΔQRSi de -14,44 ± 17,40 mseg
(p = 0,026). No hubo asociación significativa del ΔQRSi
con la mejoría de la IM (p = 0,84). (Figura 4)
Fig. 4.
Se muestran gráficos del ΔQRSi por subgrupos. A:
Respuesta clínico-estructural a la TRC; B: Hiper
respondedores; C: Mejoría de la insuficiencia mitral. TRC: terapia de resincronización cardíaca
DISCUSIÓN
Hasta donde sabemos, nuestra experiencia es la primera
en caracterizar el fenómeno de remodelado eléctrico reverso en pacientes que
reciben TRC a nivel local y regional.
Observamos una disminución en la duración del QRSi tras la TRC de por lo menos 10 mseg
en nueve pacientes de la serie, si bien no tuvo significancia estadística. En
estudios observacionales similares al nuestro, la reducción del QRS fue
significativa, en general asociada a un aumento de la FEVI. (21) El análisis de subgrupos arroja que el ΔQRSi muestra una asociación con la respuesta
clínico-estructural, más aún en aquellos pacientes que demostraron “hiper respuesta” a la TRC. Aún con las limitaciones del
tamaño muestral, nuestros hallazgos permiten plantear
la hipótesis de que el acortamiento del QRS va de la mano del remodelado
reverso del VI, al mejorar la fisiología del sistema de conducción intraventricular. Se requieren nuevas investigaciones para
evaluar esta hipótesis.
Demostramos una tendencia al mayor remodelado
eléctrico en mujeres que presentaban un QRS inicial más ancho. Esto se
encuentra en consonancia con lo observado para las definiciones tradicionales
de respuesta. (1, 31-33)
Los mecanismos por los que ocurre el remodelado
eléctrico reverso no son del todo conocidos. Podría postularse que las mejoras
en el tamaño de las cavidades favorecen una conducción más rápida por el
miocardio inespecífico. También se ha postulado que esto puede suceder por
recuperación parcial o total del propio sistema de conducción especializado. (22, 33, 34) Otro posible efecto relacionado con la TRC es la
disminución de la fibrosis cardíaca. (35) El interrogante de fondo también compete a los mecanismos fisiopatológicos
del BCRI y sus múltiples variantes fisiológicas y anatómicas, un patrón
electrocardiográfico que puede traducir una interrupción absoluta de la
conducción por la rama izquierda del haz de His o un
enlentecimiento por la misma, que podría resultar en una sobreexpresión de la
rama derecha. (36)
El punto de corte a utilizar para definir el
remodelado eléctrico es aún menos uniforme. Sebag y
col. enrolaron de manera prospectiva 85 pacientes con indicación de TRC, y
evaluaron variables clínicas, ecocardiográficas y
electrocardiográficas antes y a los 12 meses de la TRC. Encontraron puntos de
corte de 19 y 18 mseg, con sensibilidad y
especificidad de 86/60% y 84/60%, respectivamente, para vincular el ΔQRSi con la repuesta clínica y ecocardiográfica,
respectivamente. Tras el análisis multivariado, un ΔQRSi
≥20 mseg resultó ser un predictor independiente de
respuesta ecocardiográfica. (26)
Demostramos una tendencia a la disminución del QRS
nativo asociada a la mejoría de la IM, sin alcanzar significancia. El estudio
de Karaca y col. encontró que el remodelado eléctrico
reverso se asocia con la mejoría de la IM y la geometría del aparato valvular
mitral. (34) Los autores plantean que, adicionalmente a la mejora secundaria por el
ya conocido remodelado ventricular, la reversión de la disincronía
de los músculos papilares sería responsable de un beneficio importante asociado
a la TRC, y estaría en la base de la mejoría clínico-funcional.
Se requieren futuras investigaciones prospectivas para
evaluar la respuesta clínica, estructural y eléctrica en varias subpoblaciones
específicas de pacientes sometidos a TRC, en un intento por comprender mejor la
fisiopatología de sus efectos. Consideramos que esto cobra mayor relevancia y
que ameritará nuevos estudios para conocer si el remodelado eléctrico reverso
es similar o más acentuado en la era de la estimulación del sistema específico
de conducción. (37, 38)
Declaración
de conflicto de intereses
Los autores declaran que no tienen conflicto de
intereses
(Véanse formularios de conflicto de intereses de los
autores en la web/Material suplementario).
https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/4.0/
©Revista Argentina de Cardiología
1. Glikson M, Nielsen JC, Kronborg MB, Michowitz Y, Auricchio A, Barbash IM, et al.
2021 ESC Guidelines on cardiac pacing and cardiac resynchronization therapy. Eur Heart J 2021;42:3427-520. https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehab364
2. McDonagh TA, Metra M, Adamo M, Gardner RS, Baumbach A, Böhm M, et al. Corrigendum to: 2021 ESC Guidelines for the
diagnosis and treatment of acute and chronic heart failure: Developed by the
Task Force for the diagnosis and treatment of acute and chronic heart failure
of the European Society of Cardiology (ESC) With the special contribution of
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