Reubicación de los vasos del cuello y exclusión endovascular de las disecciones y los aneurismas del arco aórtico

pp 180-186

Autores/as

  • Carlos A. Deluca Para optar a Miembro Titular de la Sociedad Argentina de Cardiología. Departamento de Cardiología Intervencionista
  • Fernando G. Chiminella Departamento de Cardiología Intervencionista
  • Ramón Gomes Marques Departamento de Cardiología Intervencionista
  • Alejandro Goldsmit Departamento de Cardiología Intervencionista

DOI:

https://doi.org/10.7775/rac.v76i3.2403

Palabras clave:

Aneurisma, Aorta, Disección, Prótesis vascular, Cirugía torácica

Resumen

El tratamiento endovascular de la aorta descendente le brinda a un grupo de pacientes seleccionados de alto riesgo una alternativa para resolver un problema grave de manera segura y efectiva. Sólo el 15% de los enfermos tiene un cuello adecuado para el implante respetando la integridad de la arteria subclavia izquierda y su oclusión intencional origina en hasta un 30% isquemia del brazo, síndrome vertebrobasilar o leaks. Además, los pacientes que presentan compromiso del arco aórtico (extensión retrógrada de la disección, porque ésta se origina allí o por aneurisma de ese sector) constituyen una población aún más seleccionada y de mayor riesgo para el tratamiento quirúrgico habitual. Entre noviembre de 2005 y diciembre de 2006 incluimos 10 pacientes que se presentaban con: 1) disecciones con compromiso de la arteria subclavia izquierda o retrodisecciones hacia el cayado aórtico (n = 7) y 2) aneurismas del cayado aórtico (n = 3). Fueron tratados dentro del período agudo (14 días), todos con un puntaje de riesgo anestésico (ASA) igual a 3 o mayor. Se utilizó una técnica híbrida, de un solo acto en dos etapas (quirúrgica/endovascular) realizadas en el mismo día. En la fase quirúrgica no se requirió paro cardíaco, circulación extracorpórea ni hipotermia profunda y durante la etapa endovascular se utilizaron prótesis autoexpandibles y es aquí donde se notaron las dificultades técnicas que debieron sortearse para llevar adelante el implante. Todos los procedimientos resultaron técnicamente exitosos. Dos pacientes fallecieron, uno en el primer día (taponamiento cardíaco) otro por sepsis en el día 27. No se registraron complicaciones neurológicas ni vasculares. La técnica fue factible y efectiva, con una morbimortalidad adecuada para la población en estudio y similar a la de publicaciones con pacientes de las mismas características.

Publicado

06-01-2026

Número

Sección

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