Nuevos conceptos (y otros antiguos reconsiderados) en la fisiopatología de la diástole
pp 121-127
DOI:
https://doi.org/10.7775/rac.v68i1.3010Palabras clave:
Diástole Fases del ciclo cardíaco Relajación ventricular Llenado ventricular Relación presión-volumenResumen
En el presente trabajo se han realizado una breve reseña histórica y un análisis de los diferentes aspectos fisiopatológicos de la diástole ventricular. El interés en el estudio de esta fase del ciclo cardiaco se ha renovado en las últimas décadas por diferentes motivos; sin embargo, la diástole es conocida desde la antiguedad. Por otro lado, el ciclo cardíaco y la diástole en particular no siempre fueron interpretados de la misma manera. Desde el siglo XVII, el ciclo cardiaco se ha dividido en fases que continuaron modificándose hasta la actualidad y los limites entre la sístole y la diástole ventricular así como sus definiciones todavía son inciertas. La relajación es un determinante importante del llenado ventricular, dado que el ventrículo continua relajándose activamente luego de la apertura de la válvula mitral. Por otro lado, es sabido que la relajación ventricular se inicia durante el periodo de eyección; sin embargo, un trabajo reciente demostró que lo hace cuando apenas ha transcurrido un 16% de ese periodo. Las propiedades pasivas del miocardio se pueden describir utilizando la curva de presión-volumen ventricular; la presión diastólica que habitualmente se emplea para la construcción de esta curva es la que se obtiene con un transductor de presión. Sin embargo, esta es la resultante de la suma algebraica de una presión activa de relajación y de una presión pasiva de llenado; por lo tanto, la evaluación de las propiedades pasivas se debe realizar luego de finalizada la relajación, a fin de examinarlas sin interferencias. Hasta la década de los'70 se consideraba que los cambios en la relación presión-volumen obedecían exclusivamente a alteraciones crónicas del miocardio. Sin embargo, se ha demostrado que la isquemia aguda modifica la curva de presión-volumen y que luego de superado el episodio isquémico retorna a valores control. Esta situación también se describió en los laboratorios de investigación básica, donde se demostró una disociación entre los dos componentes de la diástole ventricular. Estas alteraciones son sumamente relevantes considerando su presencia en la disfunción posisquémica ("miocardio atontado"). También se analizo en este estudio el papel de una proteína intrasarcomérica llamada titina, en la regulación de la rigidez diastólica.
Descargas
Publicado
Número
Sección
Licencia
Derechos de autor 2026 Revista Argentina de Cardiología

Esta obra está bajo una licencia internacional Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0.








